En la nueva casa no hay jardín pero hay un patio enoooorme en el que podemos tener todas las macetas que teníamos (y
A parte hay una bajada, cuesta, en la que hay unas grandes jardineras en el suelo y es ahí donde he hecho "el mini huerto".
En enero hice una buena limpieza a las jardinera: trasplanté mi limonero allí, la zarza, planté un naranjo y tenía la intención de que cuando llegará la primavera plantaría allí tomateras, pimientos, berenjenas.... y calabazas.
Llegó Marzo y con toda la ilusión compré mis semillas y plantones pero el tiempo pasaba y yo no empezaba con el huerti.
Un mes, otro...nos plantamos en Mayo, mitad de mes y ¡nada plantado!. Las únicas semillas que había plantado eran las de calabaza que habían ya brotado y llevaban esperando desde hace tiempo a ser trasplantadas.

Al ver que se me iba a pasar la fecha, planté enseguida el plantón en la jardinera y crucé los dedos para que la planta prosperase .
Con este plan no tenía muchas esperanzas de que el huerto saliera adelante pero para mi sorpresa lo hizo ¡y de que manera!


La mata se puso tan grande e invasiva que tuvimos que recogerla y hacer que creciera en vertical. En ese momento empezó a echar flores .


Cuando me fui a dar cuenta empezó a echar sus primeras calabazas...


En el mes de julio llegó el momento en el que pude coger la primera y a las 2 semanas ya estaba cogiendo la segunda.


Y nada pequeñas, una pesaba casi 2 kg y medio y la otra 3 kg y medio.


Dos calabazas grandes casi al mismo tiempo, no me lo podía creer cuando las recolecté, pero la cosa no acabó ahí ya que hace un par de semanas cogí mi tercera calabaza.

Me encanta su color verde azulado <3
Por ahora esto es lo que ha dado de si la mata de calabazas aunque quien sabe si vuelve ha salir alguna más ya que la mata está llena de flores y tras darle una buena poda está creciendo

Por hoy ya me despido que el sábado son las fiestas del pueblo y tengo un montón de adornos por terminar.
Hasta pronto
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