Reconozco que este verano no ha sido nada bueno para mi. Supongo que habrá sido por el calor tan horrible que ha hecho que me ha tenido desganada y en plan enanito gruñón odiando el verano.
A pesar de todo intento ser positiva y el estar en contacto con la naturaleza me enseña que puedes tener una época favorita del año pero que el resto de estaciones, incluso las que menos te gustan, también tienen sus cosas buenas.
Una de las mejores cosas del verano es la luz con lo cual puedo estar hasta tarde en el jardín. Yo lo he aprovechado para retomar el huerto que lo había dejado bastante abandonado.

Los atardeceres son rosa


Como las bouganvillas del jardín.
Yo no soy muy de pintarme las uñas pero en verano como que me apetece más hacerlo.

Y como se ven más los brazos las pulseras lucen mejor

¡Por fin pude comprarme una heladera! tenía muchas ganas desde hace tiempo, he hice helado de fresa casero que estaba rico, rico.

Y también helado de preparados que encontré en el super.
Estaban muy buenos y cremositos pero tenían un inconveniente: no son muy naturales y ni el de limón lleva limón ni el de pistacho pistacho :-/

No ha sido un verano muy crafty pero me he reencontrado con la máquina de coser y he terminado una funda para las gafas que empecé a hacerme para mi hace tiempo


He retomado algunos proyectos y he empezado otros nuevos

He comprado telas para el otoño y dibujado varias cosillas que me gustaría hacer.


Ha habido paseos boscosos, aunque no tantos como me hubiese gustado


He llevado a mi sobrino por primera vez a la biblioteca, ¡le encanta!, y hemos descubierto libros geniales


Hemos tenido una pareja de Diamantinos. Pero no estuvieron mucho tiempo en casa ya que se me escaparon una de las veces que fui a limpiarles la jaula.

Al principio me dio un poco de pena porque a pesar de que no me gusta ver pájaros encerrados les había cogido cariño, además eran de mi sobrino. El se lo tomó bastante bien para ser tan pequeño y en cierto modo yo me alegré también porque volaron y dejaron de estar encerrados.
Ese mismo día que cayó la primera lluvia después de casi 3 meses sin que cayera ni una gota y mi humor cambió.

Va a ser que la tontera que yo tenía era "tensión pluvial no resuelta" como dice una amiga...
Me da mucho gusto verte de nuevo contando y mostrandonos fotos tan lindas,vives en un lugar hermoso, te juro que quedo con ganas de ver mas!
ResponderEliminarbesos!
¡Oh muchas gracias a ti por comentar y seguir ahí aunque actualice poco!
EliminarEspero no volver a tardar tanto la próxima vez.
Besis